Huir

Juro, intenté huir de tu sombra, me asombro, de ver que siempre acompañas a quienes amo. Tus intentos no cesan, huyo, rebuscando entre la consciencia, libros, historia, poesía. Si todos te odian, ¿por qué escogerme?, si alguna vez estuve a tu lado, no tuve voces que alentaran el caminar nocturno, las fotografías desenfocadas; el hablar eterno, la calidez del alma. ¡Que calma!, con la que tus pasos me siguen, persiguen el sentir de mi pluma, el calor de mis letras, el recuerdo de mis venas.

Muerte que envainas tu espada, acepto mi final, condición única para ello, deja, que la natura se haga cargo y que mi lápiz se blanda con la sangre que corre, Permíteme huir de ti, hasta que mis ojos dejen de amar los atardeceres.