Amor
Víctima he sido de cada tormenta en mi pecho, ausente de recompensas para este juego intenso, tan injusto, crudo, incierto.
¿Por qué debo sufrir de sentimientos?, cuando he vivido sin ellos recorriendo esta coraza, caparazón de hierro. Le miento si digo que he disfrutado algún beneficio, entonces, ¿qué tiempo conforma el circo?, a quien viene de la guerra, le dan miedo los altos ruidos, las sombras proyectadas. No pidan lanzarme al campo, cuando he visto morir bandos.
Moribundo me escondo entre los escombros, es desafortunado, aún así me encontraste entre destrozos, Oh, que dolor. Estoy cansado del cortejo como deporte, de las cartas con intereses, de los deseos carnales, de las relaciones ficticias, ¿por qué tanto prejuicio?, creo han dado tanto empeño para buscar lo que les abunda en ausencia.
Que indecencia, esperar a que la flor nazca para preciar su belleza, burdos, nadie habla del proceso, sino del resultado, que tonto, cuando hablan de humanismo y en realidad, lo único en lo que simil son es serlo.
Mundano, cada palabra escupida, cada mentira inculcada, parecen seres de revista, con sonrisas tatuadas. Buscan la perfección cuando, olvidan lo que el arte inculca a bocanadas, por eso, en su boca, nada asoma luz.
Amor, amor, dulce virtud apócrifa que se mide con tanto desdén, medir amor es en vano, entre más mides lo que posees, menos lo aprecias; es como decir cuanto te sobra, pero no cuanto de verdad necesitas.
Para amar solo sientan, hagan de edén tierra y, donde estén amen sin depender de una encuesta.
Amor es sentir.
Sientan.